
Si existe un concepto utilizado de forma arbitraria para describir un alimento es el de "natural".
Si existe un concepto utilizado de forma arbitraria para describir un alimento es el de "natural". El único alimento "natural", en el sentido de que se obtiene sin necesidad de ser procesado, es la leche materna en la primera etapa de la vida. Todos los demás alimentos son “no naturales”, en el sentido de que sus propiedades intrínsecas dependen de la manipulación del ser humano, como hombre "transformador de la materia" .
Cuando se utiliza "natural" como antónimo de "procesado", se encuentran los mismos contrasentidos. En cualquier tienda de alimentos "naturales" se puede comprar, por ejemplo, proteína texturizada de soja, producto alimenticio que posiblemente haya sufrido uno de los procesados más agresivos y complejos de entre todos los existentes, y que es calificada como "natural". Por otra parte, la leche pasterizada será considerada inmediatamente como "no natural", a pesar de que su procesado, un simple calentamiento, en poco difiere del procesado doméstico tradicional de la leche.
Los colorantes "naturales" son sintetizados por la naturaleza, pero
muchos de estos en altas dosis son tan o más nocivos que muchos de los
colorantes "artificiales" sintetizados por el ser humano (transformador
natural de la materia). Es contradictorio, que se elimine del proceso
evolutivo, la acción del ser humano a través del método científico, dado
que este es parte de la naturaleza; por consiguiente, todo lo que
transforma debe de ser considerado natural. Claro que esto no quiere
decir que todo lo que el ser humano hace, es bueno para la salud; por
consiguiente, su acción debe de estar sujeta siempre a un riguroso
análisis empírico.